Sobrino.

01 · Gestión integral

Cobro de morosos y facturas impagadas.

La columna vertebral del despacho: gestión integral del impago desde el primer análisis del expediente hasta el cobro. Empezamos siempre por la vía amistosa, gratuita, con contacto profesional al deudor y propuesta de acuerdo. Solo se factura un 5% sobre lo que efectivamente se recupera; si no se recupera nada, el cliente no paga nada. Trabajamos con empresas, autónomos y particulares en deudas B2B y B2C.

Cómo trabajamos.

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    En cualquier expediente de cobro empezamos por estudiar la documentación: facturas, contratos, comunicaciones previas, posibles defectos de forma. Con ese análisis decidimos el primer movimiento: habitualmente un contacto profesional con el deudor, firme pero sin estridencias sobre la posición que defendemos.

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    La gestión amistosa cierra una proporción significativa de casos antes de pisar el juzgado. Cuando no cierra, lo generado en esta fase (pruebas documentadas de la mora, requerimientos certificados, evidencia de mala fe si la hay) refuerza la posición procesal del cliente para la siguiente fase.

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    El modelo es transparente: cero coste hasta cobrar, 5% sobre lo recuperado. Si no recuperamos nada, el cliente no paga nada.

Qué es la gestión amistosa de impagos

La gestión amistosa es la primera fase de cualquier recobro de deudas: intentar cobrar sin pasar por el juzgado. Consiste en analizar la deuda, contactar con el deudor de forma profesional y buscar un acuerdo que se cumpla. No se trata de presionar ni de insistir sin criterio, sino de dejar claro que la deuda está documentada y que hay un camino ordenado para saldarla.

Muchos impagos no responden a mala fe, sino a desorden, a tensiones de tesorería o a una discrepancia que nadie ha resuelto. Un interlocutor externo con formación jurídica cambia la conversación: el deudor entiende que la reclamación va en serio y, a la vez, recibe una salida razonable. Por eso la gestión de impagos empieza siempre por aquí, antes de plantear cualquier vía formal.

Todo lo que se hace en esta fase queda documentado: requerimientos, respuestas, compromisos y, si los hay, incumplimientos. Si al final hay que acudir al juzgado, ese historial juega a tu favor y acorta el camino. Y si el deudor paga, el expediente se cierra sin más trámites y sin que hayas tenido que dedicarle tu tiempo.

Cómo reclamar una factura impagada paso a paso

El primer paso es reunir la documentación que demuestra la deuda: la factura, el pedido o presupuesto aceptado y cualquier prueba de que el trabajo se hizo o la mercancía se entregó. Con eso revisamos si la deuda es clara, si hay algún defecto que el deudor pueda aprovechar y qué margen real hay para cobrarla.

Después viene el requerimiento formal al deudor, con el importe, el origen de la deuda y un plazo razonable para pagar o proponer un acuerdo. Si responde, negociamos las condiciones: pago único, pago fraccionado o un calendario que se pueda cumplir. Un acuerdo bien redactado deja constancia de que el deudor reconoce la deuda y facilita la reclamación si después lo incumple.

Durante todo el proceso te mantenemos al tanto de cada contacto y de cada respuesta. Si el deudor no contesta, sabrás con qué cuentas para decidir el siguiente paso, con información y no a ciegas. Tú decides si seguir negociando, dar la deuda por perdida o pasar a una reclamación formal, y te explicamos qué implica cada opción.

Despacho de abogados o empresa de recobro: qué cambia

Una empresa de recobro y un despacho jurídico pueden hacer gestiones parecidas en la fase amistosa, pero no tienen el mismo alcance. Cuando la deuda no se cobra por las buenas, una empresa de recobro necesita derivar el expediente a un abogado. En un despacho, el mismo equipo que ha llevado la negociación puede continuar por la vía judicial sin empezar de cero.

La formación jurídica también se nota antes de llegar al juzgado. Revisamos desde el principio si la documentación aguanta una reclamación formal, qué puede alegar el deudor y qué conviene evitar. Así cada comunicación se redacta pensando en cómo se leerá después, si hace falta llevarla ante un juez.

Y hay un límite claro: el recobro se hace dentro de la ley, sin presiones indebidas ni exposición pública del deudor. Es la forma correcta de trabajar y, además, la que mejor protege tu posición. Un recobro agresivo puede volverse en tu contra si el deudor lo alega después, mientras que uno correcto y documentado refuerza tu credibilidad ante cualquier juez.

Cómo funciona el modelo gratuito con un 5% al éxito

La gestión amistosa es gratuita para ti. Solo cobramos un 5% sobre lo que efectivamente se recupera, en el momento en que recibes tu dinero. Si no se recupera nada, no pagas nada. No hay ningún pago por adelantado ni cargos por abrir el expediente.

Este modelo nos obliga a ser honestos desde el diagnóstico. Si vemos que una deuda tiene pocas posibilidades de cobrarse, te lo decimos, porque no tiene sentido para ninguna de las dos partes dedicar esfuerzo a un expediente inviable. Cuando aceptamos un caso es porque vemos un camino real hacia el cobro, y nuestro interés es exactamente el mismo que el tuyo.

Antes del diagnóstico

Qué documentación conviene reunir

Preguntas frecuentes

¿Es realmente gratuita la primera intervención?

Sí. No facturamos por la gestión amistosa: sin ningún pago por adelantado ni gastos de tramitación. Únicamente percibimos un 5% sobre el importe efectivamente recuperado, en el momento en que el cliente recibe su dinero. Si no recuperamos nada, el cliente no paga nada.

¿Atendéis a empresas y a particulares?

Sí, ambos perfiles. Trabajamos con pymes y empresas medianas con impagos B2B y también con particulares en deudas de cuantía relevante. La estrategia se adapta a cada caso desde el primer diagnóstico.

¿Qué pasa si la vía amistosa no resuelve el cobro?

Pasamos a vías formales: primero una reclamación documentada con respaldo probatorio y, si fuera necesario, vía judicial. En ese momento se acuerdan por escrito las nuevas condiciones. La gestión amistosa previa sigue siendo sin coste si no recuperó nada.

¿Por qué cobráis solo cuando el cliente cobra?

Porque alinea los incentivos: si tú no recuperas, nosotros no cobramos. Filtra los casos viables, evita generar trabajo en lo que no se va a cobrar y nos obliga a centrar los esfuerzos donde realmente hay posibilidad real de recuperación.

¿Cómo reclamar una factura impagada a un cliente?

Empieza por reunir la factura, el pedido o presupuesto aceptado y la prueba de entrega. Con eso, el siguiente paso es un requerimiento formal y documentado, con el importe y un plazo razonable para pagar. Si prefieres no hacerlo tú, nos encargamos de la gestión amistosa sin coste y solo cobramos un 5% de lo que se recupere.

¿Puedo reclamar una deuda antigua?

Muchas veces sí, pero las deudas no se pueden reclamar indefinidamente: existen plazos de prescripción que dependen del tipo de deuda y de lo que haya pasado desde entonces. Revisamos el tuyo en el diagnóstico inicial y te decimos si sigue siendo reclamable.

¿Trabajáis fuera de Vilanova i la Geltrú?

Sí. El despacho está en Vilanova i la Geltrú y atendemos a clientes del Garraf, del Penedès y de Barcelona. La gestión amistosa se hace por teléfono, correo y comunicaciones escritas, así que no necesitas desplazarte al despacho para empezar.

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